El Parque Nacional de Timanfaya tiene una superficie de 5107 hectáreas y fue declarado como tal el 9 de agosto de 1974. Es el mejor ejemplo de hábitat volcánico, apenas colonizado por la vegetación, donde las pocas especies que viven ahí se alimentan gracias a materias orgánicas transportadas por el viento. La presencia humana en este lugar ha sido y es casi nula, haciendo de este un verdadero laboratorio viviente. Usted podrá admirar las peculiares formas de la lava así como descubrir la belleza de este paisaje desde el autobús turístico organizado para esta visita. Este parque está rodeado totalmente por otro parque llamado parque Natural de los Volcanes. |