Encontró una fórmula para curar, pero no la manera de aplicarla efectivamente, por ello se retiró a una montaña sagrada donde después de 21 días de meditación sintió un haz de luz pulsante, una luz que le tocaba y en un estado de semi-inconsciencia recibió los símbolos y la manera de usarlos.
Al bajar de la montaña ocurrieron 4 milagros. Primero: se rompió un pié y después de tomarlo en sus manos, la fractura se reabsorbió. Segundo: pudo terminar una comida sin sentirse enfermo (había ayunado durante 21 días). Tercero: curó a una mujer aquejada de un fuerte dolor de dientes. Cuarta: a la vuelta al monasterio se encontró a su amigo el obispo, moribundo, a quien curó también.
Después marchó a Kyoto para así curar a los pobres que encontraba por la calle, vivió como un peregrino durante muchos años, hasta 1894. En 1926 murió habiendo iniciado a 17 maestros, uno de los cuales fue Chuhiro Hayashi, su sucesor.
Chuhiro Hayashi, médico especialista en acupuntura china, trató con Reiki a una mujer llamada Hawayo Takata, una japonesa nacida en Hawaii, ella se aquejaba de un tumor y se resistía a la idea de pasar por la cirugía. Después de meses de series de tratamientos su sufrimiento cesó y después de esto ella pidió la iniciación al Reiki, esto era muy raro en la tradición Japonesa, que excluía a las mujeres de estos conocimientos. Sin embargo en el año 1936 ella llegó a ser maestra de Reiki. Fue iniciada por el doctor Hayashi antes de morir en 1941, ella fue su tercer y último maestro iniciado.
La señora Takata llevó el Reiki a Hawai y luego a los Estados Unidos. Sus precios de iniciación eran muy elevados, hasta 10000 dólares. Ella inició a 22 personas, la última fue su nieta Phyllis Furumoto. Hoy en día el Reiki es muy conocido. El sistema Usui se enseña por todo el mundo.
El Reiki funciona a muchos niveles; físico, emocional, mental, espiritual. Aumenta el nivel de vibración y se asciende a un plano más alto de vida.
El Reiki significa energía vital (ki), inagotable (rei). En otros países se le conoce de diferente manera, (chi, prana, jesod, orgón, maná, wakan) pero siempre se trata de la misma energía.
Desarrollo de una sesión de Reiki : El paciente se instala confortablemente sobre la camilla vestido. Durante toda la sesión voy a aproximar mis manos al cuerpo del paciente, pasando de un lugar a otro para hacer circular de esta manera la energía que capto a través de ellas. Voy a trabajar al nivel de los chacras, de las articulaciones, y en cuanto noto que un lugar en particular reclama la energía, me dirijo a ese punto.
Una sesión de Reiki es muy relajante, el paciente en general siente una sensación intensa de paz, eso le recarga también las "baterías" del cuerpo y deshace los "nudos" que causa la energía bloqueada.
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