Playa Blanca, es el tercer centro turístico de la isla siguiendo la cronología en el desarrollo de Lanzarote.
Playa Blanca se encuentra en el punto Sur de la Isla y mira hacia Fuerteventura, la isla vecina. Es allí donde se encuentran las playas más bonitas de Lanzarote, ancladas en la bahía de Papagayo, son de arena blanca en número de 7, y de tamaño y nombres diferentes desde la pequeña "Puerto Muelas" hasta la mayor "Playa Mujeres" en donde todos pueden encontrar un buen sitio sin marcharse defraudado. Una de ellas es una playa nudista. Las aguas del Atlántico en estos rincones son cristalinas y los fondos de arena blanca les da un color turquesa. En este lugar los niños pueden jugar con seguridad absoluta y podrán también observar fácilmente la fauna marina. La temperatura media de Playa Blanca es la más elevada de la isla, siempre hace calor en esa zona, es eso lo que le confiere una super ventaja durante el invierno, y para los amantes del gran calor en verano este es el lugar del primer premio.
La infraestructura hotelera de Playa Blanca es de última generación, encontrarán allí de los mejores hoteles (hablamos de mínimo 4 estrellas) la mayoría con centro SPA ó Thalasso Terapia, algunos de estos hoteles cuentan con acceso privado al mar, otros con numerosas piscinas, vigiladas por un profesional de la seguridad y socorrismo. Por las tardes y noches, los restaurantes proponen diferentes tipos de cocina, siendo lo más aconsejable desde mi punto de vista el pescado fresco, porque desde Playa Blanca las barcas de los pescadores salen a diario y a su llegada reparten el pescado fresco a los restaurantes.
Pueden ustedes también optar por la cocina española, la tradicional y más elaborada, o también se puede optar por las simples pero gustosas tapas. Las boutiques de vestidos, trajes de baño y souvenir se encuentran reunidos la mayor parte en la avenida marítima, y la calle principal. Imposible perderse, aquí todo es pequeño. Todo esto forma el encanto de este pequeño pueblo de pescadores, hoy en día transformado para el placer de los visitantes.